martes, 6 de octubre de 2015

LAS HUACAS DEL JADE EN BAGACES, GUANACASTE, p.III - IV




PARTE III Y IV

(inicio en parte I-II)


La Huaca Isabela





Introducción


Con la finalidad de mostrar las variaciones entre los dos tipos de montículos (norte y sur), en esta parte se verá el material de la huaca Isabela y su correspondiente cementerio de rodelas.

La huaca Isabela no perteneció al grupo de montículos famosos por su contenido o calidad de jade, en cambio algunos objetos de oro y guanín (aleación de cobre y oro) incidieron en su saqueo masivo.

El montículo Isabela es del tipo sur, carece de pilares y prácticamente de mojones, de los que se observan muy pocos. Tuvo esculturas al igual que los montículos del tipo norte.

Como la mayoría de montículos del grupo sur, la huaca Isabela es más alta y compacta que la Siete Cueros, pudiendo alcanzar entre tres y cuatro metros de altura al medio, por solo cuarenta metros de largo.

Al igual que todas las estructuras de montículo en la zona Bagaces, la huaca Isabela se halla sobre una loma cercana al río, mientras que el cementerio de rodelas El Pedregal se ubica en un área baja a las orillas mismas del río (fig. 1).

Figura 1:  Ubicación de la Huaca Isabela con respecto al río Paso Ancho (110 ms) y del yacimiento El Pedregal (262 ms). Símbolos amarillos ubicación de petroglifos. Tomado de Google Earth.

jueves, 27 de agosto de 2015

LAS HUACAS DEL JADE EN BAGACES, GUANACASTE, p. I-II


Introducción






La zona de Bagaces contiene una serie de yacimientos arqueológicos muy interesantes y por desgracia, poco o nada estudiados. Los esfuerzos que se han realizado por parte de arqueólogos han dado un resultado tan pobre, que bien podemos decir que esta zona carece de estudios contextuales y estructurales de importancia.

Se sabe que fue una zona muy poblada entre los años 300-800 d.C., pero también sabemos que luego del año 800 la gran mayoría de este territorio no tuvo poblaciones permanentes, constituyendo uno de los misterios históricos más interesantes de Costa Rica.

A pesar de llevar el nombre de un cacique de lengua náhuatl, en la zona no existen yacimientos de esa etnia, y los más próximos al momento en que llegaron los europeos son de filiación chibcha (corobici) . Tampoco en el área indicada por los historiadores existe registro de ningún yacimiento posterior al año 800 d. C. El pueblo náhuatl que refiere J. Vásquez de Coronado posiblemente era originario de la banda sur del lago de Nicaragua, o de alguna isla de dicho lago. Qué estuvieran Bagatzi y su pueblo en la zona del actual Bagaces, pudo deberse a cientos de causas promovidas por la ocupación europea de Nicaragua.

Este escrito trata sobre las estructuras funerarias y habitacionales de un pueblo que emigró y abandonó una zona inmensa, luego de haberla ocupado masivamente. Se verá el material residual y se discutirá sobre las distintas relaciones estilísticas del mismo, con el afán de aportar un grano de arena al conocimiento histórico de la zona.



Ilustración 1: Ubicación de la zona arqueològica de Bagaces.

martes, 21 de julio de 2015

POSIBLE USO DE LAS ESFERAS DE PIEDRA DEL SUROCCIDENTE DE COSTA RICA



Introducción

Mucho se ha especulado sobre las esferas, y la verdad es que nada se sabe sobre su significado. Las investigaciones que se han hecho y se hacen sobre su simbolismo suelen caer en especulaciones que nunca pasan la prueba del proceso científico. No existen relaciones escritas que mencionen estos artefactos, tampoco queda nada en la memoria popular en forma de tradiciones o leyendas. Por tanto, salvo que se encuentre algún enigmático escrito o, una escalada de artefactos en contexto que sugieran una conexión directa con las esferas, lo mejor es olvidar el significado ideológico dado a estos artefactos por el pueblo que las hizo.

Pero hay otras líneas de investigación que pueden dar excelentes resultados y, acercarnos a aspectos fundamentales que luego puedan convertirse en hipótesis y teorías. Lo peor que puede suceder es no plantear nuevas ideas sobre los múltiples aspectos contextuales y funcionales de las bolas o esferas de piedra. Luego esas ideas pueden ser descartadas o ignoradas, pero no dejan de hacer un aporte global al proceso de investigación histórica. Este pretende ser uno de esos aportes.

Ilustración 1: Ubicación del Valle del Diquís en la Región suroccidental.

Aspectos generales sobre las esferas de piedra.

1-¿De dónde surge la forma esférica inicial?

Hoy se ha sobredimensionado este punto, cuando en realidad la esfera es una forma natural no solo como tal, sino que es también natural que los humanos hagamos muchas cosas en forma de esferas casi sin darnos cuenta. La esfera por tanto es una forma universal, está en todos los continentes y, toda civilización del pasado empleó la esfera de diversos modos. 

La particularidad de la esfera del Diquís es que se empleó esa forma para una función determinada socialmente, inmersa en una ideología particular. Esta condición no se dio en otros lugares, al menos no en la intensidad que vemos en el caso de Costa Rica.

jueves, 9 de julio de 2015

LOS INSTRUMENTOS MUSICALES Y SU USO SOCIAL EN LA ANTIGÜEDAD COSTARRICENSE.







Introducción

A pesar de las pocas fuentes históricas y etnohistóricas con que contamos sobre este tema es posible dar un breve vistazo a los diversos instrumentos musicales autóctonos y su modo de empleo social. 

Los datos con que se cuenta para este tema son confusos y escasos, pocos son lo suficientemente claros como para estar no estar “incómodos” al momento de escribir sobre este tema. Sin embargo existen fuentes cruzadas que, apoyadas en la evidencia material y etnohistórica, permiten cierto margen de certeza sobre el uso social de los instrumentos musicales arqueológicos. 

Muchos instrumentos realizados en materiales orgánicos desaparecieron para siempre y solo sabemos de su existencia por representaciones hechas en cerámica, metal y piedra. Unos pocos instrumentos de hueso y madera sobrevivieron al tiempo y son hoy tesoros invaluables que nos dan una clara dirección del uso que tuvieron más allá de su simple función material. 

El uso social de instrumentos musicales en la antigüedad

Tenemos que empezar forzosamente por separar de la discusión el instrumento musical más antiguo y universal que existe, la voz humana, de los instrumentos propiamente dichos que son aquellos hechos a medida de las posibilidades y necesidades culturales.

En Costa Rica, al igual que en el resto del continente americano, los instrumentos musicales fueron muy variados, hechos de madera, frutos de cascara dura, semillas, arcilla, hueso, caña, metal, caracoles y partes rígidas de ciertos animales, como el armadillo y las tortugas. El uso de cuerdas fue totalmente desconocido hasta la llegada de los europeos, lo mismo que el quijongo y la marimba, que fueron introducidos al continente por los esclavos negros.

Las crónicas y reportes españolas para Costa Rica indican claramente que los instrumentos musicales en general se usaron en ritos específicos, ceremonias comunales y en la guerra. No existe registro del periodo de conquista sobre del uso de estos objetos en actividades comunes, pero hay algunos sobre la guerra y ritos religiosos, tales como festividades a dioses o espíritus de las cosechas o actividades religiosas particulares, como sería el caso de los oficios de enterramiento o curación ejecutados por los sacerdotes y, las reuniones asociadas a este tipo de suceso.

Oviedo fue testigo durante su estadía en el pueblo de Nicoya de varias festividades. En la descripción que de ellas hace menciona el uso del atabal, o tambor pequeño, el cual era tocado con las manos por los principales y sus allegados (Fernández, 1975, pág. 39). 


Figura 1: atabales o tambores de parche. Región Occidental.


Lo mencionado por Oviedo es muy importante ya que aclara el uso social de esta clase de tambor, en el sentido de que no era de uso exclusivo por parte de los chamanes como es normal escuchar, sino más bien era un instrumento usado por los caciques y sus principales durante festividades comunales, mismas que eran en sentido estricto religiosas, pero la fiesta en general era dirigida por el cacique y sus principales, lo cual no quiere decir que los chamanes no los usaran, solo que este aspecto no fue reportado por el cronista. 

Todas las festividades comunales reportadas por Oviedo son de carácter devoto, se realizaban en determinadas fechas según fuera el calendario religioso: “Tienen diversos dioses, é así en el tiempo de su cosecha del maíz, ó del cacao ó del algodón ó fesoles, con día señalado y en diferentes días, les hacen señaladas é particulares é diferentes fiestas é sus areitos é cantares al propósito de aquel ídolo é recogimiento del pan ó fruto que han alcanzado” (Fernández, 1975, pág. 41), pero tienen que haber existido festejos de índole mundana de los cuales no quedó ningún registro. En este sentido, tenemos un problema de evidencia material: ¿fueron todos los atabales hechos de un material para una funcion determinada? Es muy posible que no, y que existieran otros atabales hechos en madera que pudieran ser los usados en ciertas ceremonias como las mencionadas por Oviedo, mientras que los realizados en arcilla eran de uso exclusivo de los chamanes.

martes, 2 de junio de 2015

LA REPRESENTACION HUMANA EN LAS SOCIEDADES ANTIGUAS COSTARRICENSES.








Introducción

Todo pueblo en la historia de la humanidad ha elaborado distintas representaciones de sí mismos, según fuera lo que querían expresar: fertilidad, nacimiento, vida y muerte, son temas recurrentes desde la era paleolítica hasta la fecha de hoy. Los magos, jefes y, ciertas personalidades con cualidades especiales aparecen en Europa y África pintadas en paredes de abrigos rocosos y cavernas desde hace cuarenta y cinco mil años, según fuera la visión que de ellos tenían, lo cual ha permitido no solo estudiar aspectos psicológicos de aquellas lejanas personas sino que nos permiten “verlos” en acción. Y desde aquella lejana etapa del desarrollo humano no se ha cesado en ningún lugar ni en ningún tiempo, de crear representaciones “espejo” de personajes y situaciones culturalmente importantes.

Las distintas sociedades que poblaron el hoy territorio de Costa Rica incorporaron la representación humana de sí mismos y de los otros, a su arte funcional figurado. No hay manera de saber qué se quería demostrar con tales imágenes que de seguro tuvieron un significado especial, pero podemos aun ver a esos pueblos retratados por ellos mismos a través de las formas particulares, ya fuesen de índole naturalista, tipo retrato o estilizadas.


Forma y estética


¿Qué manera de representar al ser humano encontramos en el arte antiguo de Costa Rica? La representación humana por lo general bastaba con una figura sencilla, sin mucho detalle en los elementos singulares, ya que en la antigüedad lo que se buscaba era determinar particularidades mediante signos que delataran quién era la persona representada. O sea, la mayor parte de las figuras humanas no se puntualizan en sus facciones, sino en los emblemas que se le incorporan o en la postura. Así encontramos figuras que abarcan casi todas las actividades normales de la vida, desde el acto sexual hasta la muerte.
Para nuestro beneficio, muchas figuras tienen toques de naturalismo en detalles que nos dicen cómo se veían. Atuendos varios, peinados y formas de vestir son comunes. También encontramos insignias de poder religioso, militar y civil, poses que reflejan fuerza y orgullo, así como la de individuos comunes en actividades cotidianas.

Poco encontramos de los rasgos naturales y únicos de un individuo particular, como en el caso de las representaciones humanas de la cultura mochica en Perú. La estética en la antigüedad costarricense se enfocaba más en la armonía general, con los signos particulares en poses recurrentes para retratar personas, pero también hay algunos retratos muy exclusivos, realistas, con los cuales podemos ver los rasgos físicos y la expresión única de una persona.

Conjugando la representación naturalista simple y la figura tipo retrato, tenemos un vasto panorama que nos muestra al hombre como era en la vida diaria y en los momentos solemnes, acorde con su rango social.

Existe una estética particular que trata de la muerte o, de los muertos. Figuras de sacrificados, cabezas cortadas y rostros cadavéricos.  Curiosamente en este grupo es donde encontramos los mejores ejemplos de retratos, y veremos porqué en su momento.
El caso de ciertas patologías también están presentes, individuos deformes o enfermos fueron representados, pero de forma naturalista, donde al igual que en la mayoría de las presentaciones humanas, el sujeto se identificaba por signos o emblemas, y no por sus rasgos particulares.



Ilustración 1: Regiones arqueológicas y culturales de Costa Rica, cómo se emplean en este artículo