domingo, 1 de enero de 2017

Consideracion sobre el intercambio entre la Region Occidental y el Valle Central

El Valle Central de Costa Rica y el comercio con Nicoya-Guanacaste durante el periodo del auge 800-1350 d.C.



Introducción


Los yacimientos del Valle Central entre los años 800-1350 d.C. muestran una organización particular en cuanto a los materiales residuales que hoy podemos encontrar. Por un lado, el material es muy homogéneo y típico, pero por otro lado hay que tener siempre presente la presencia de material exógeno, producto de actividades relacionadas con el comercio.

Los bienes comerciales durante este periodo circularon en todas direcciones, siendo el más claro aquel llevado a cabo con los materiales de la península de Nicoya, en la región Occidental, pero también se pueden determinar algunos residuos de objetos provenientes de la zona de San Carlos, en la región Norte y de Línea Vieja, en la región Oriental.

En este escrito usaremos de referencia y comparación al yacimiento La Guácima, ubicado en el centro de esa comunidad, al oeste del Valle Central. La Guácima es un yacimiento importante, con estructuras de piedra, petroglifos y áreas de ocupación distintas según el material cerámico y lítico, distinguiéndose una zona central con el material de mayor calidad y, una periferia con materiales más simples.


Figura 1: Puntos cardinales que corresponden a regiones arqueológicas, como se tratan en este escrito.


Ha sido costumbre en nuestros escritos de este blog, el no hacer mención a tipos y variedad, al menos hacerlo lo menos posible, pues en términos generales a un público abierto poco o nada les importa. Sin embrago, en este caso debemos romper la regla. Haremos uso de la tipología según Snarskis y Abel-Vidor, Baudez, Bishop et al. En la revisión de los principales tipos y variedades cerámicos de la Gran Nicoya. Para hacer más comprensible el objeto enmarcado en un tipo, procedimos a ilustrarlo de la mejor manera posible. Así los lectores tendrán una idea de que se discute.


domingo, 14 de agosto de 2016

EL JADE EN COSTA RICA

EL JADE EN COSTA RICA: 1300 años continuos de comercio, uso y fabricación de objetos bruñidos.




Introducción


La palabra jade en Costa Rica hace referencia a una serie de piedras de distintas clases y colores, ya que popularmente se denomina jade a cualquier colgante antiguo. La palabra jade proviene de la famosa “pedra de mijada”, usada por los portugueses para la curación de infecciones de la vejiga, y que se traduce como “piedra para orinar” y de la palabra china “jud”, usada para definir estas piedras microcristalinas (silicatos de aluminio y sodio). Fueron los franceses quienes usaron la palabra ejade o jade (pronunciada yad), de la cual proviene la actual palabra jade usada en la mayor parte del mundo para estas piedras (Balser, 1980).

El jade se usó en Costa Rica masivamente durante 1300 años continuos, evolucionado sus formas básicas y explotando al máximo las técnicas de elaboración disponibles. Lo curioso es que no existen minas de jade en Costa Rica, y que en épocas tan tempranas se diera con el norte un comercio tan extenso, lo cual promocionó el uso de otras clases de piedras locales de modo simultaneo. Otro misterio es la forma en que este comercio se dio, ya que, en las rutas terrestres posibles existen enormes regiones en que esta piedra no se usó, implicando que las rutas marinas pudieron haber tenido gran incidencia.


Figura 1: Regiones arqueológicas según puntos cardinales, como se usan en este escrito.

martes, 19 de julio de 2016

LA ESCULTURA EN PIEDRA DE LA CULTURA DEL DIQUÍS



Introducción


La cultura del Diquís se ubica en la región Suroccidental de Costa Rica, y se puede dividir en tres zonas según determinados rasgos estilísticos, aunque ninguno lo suficientemente importante, de manera que no vale la pena ver este aspecto en este escrito.

Se caracteriza esta cultura por una estética singular en todos los restos materiales que soportaron el paso del tiempo: cerámica, metalurgia, hueso y piedra fueron trabajados de una forma que casi no tiene paralelos estilísticos con ninguna otra cultura de Costa Rica, aunque ideológicamente comparte, al parecer, la visión cosmogónica de los demás grupos de habla chibchoide de las regiones Oriental, Norte y Noroccidental. De hecho, todas estas culturas mantuvieron una estrecha relación comercial, viéndose elementos estilísticos de una cultura “x” incorporados en otra, lo cual se dio mediante un proceso de difusión que solo es posible cuando las relaciones socio-económicas han sido buenas por bastante tiempo.

Aquí veremos las diferentes manifestaciones escultóricas en lítica de la cultura que llamo aquí Diquís, pero en la literatura especializada se conoce como sub-región Diquís de la Gran Chiriquí. Se verá la escultura pública general y de índole reservada, así como aquella de uso exclusivamente privada o individual, señalando en lo posible la relación de forma y función.


Ilustración 1: En amarillo, el área central de la cultura Diquís.



sábado, 28 de mayo de 2016

EL PERRO PREHISPÁNICO EN AMÉRICA: DE MÉXICO A PERÚ




Introducción


 
El perro ha sido el gran compañero del hombre, puede que desde antes que este llegara a Europa central. En todo caso, ya eran socios en la caza y compañeros de vida hace más de treinta mil años, como lo atestiguan los fósiles hallados en Goyet, Bélgica y Altai, Siberia, entre otros yacimientos. El perro fue el primer animal domesticado, posiblemente por la ayuda en la caza y en la protección de los lugares en que habitaban las bandas nómadas. El modo en que esta domesticación inició, es hoy día un asunto de discusión entre los expertos.  

Evidencias de perros domésticos en América se han hallado en varias partes de Estados Unidos y México, con fechas variables entre diez mil y ocho mil años de antigüedad. Es evidente que la llegada de estos animales es muy anterior a esas fechas, pues debieron llegar con las primeras oleadas de cazadores y recolectores que atravesaron Beringia hace más de quince mil años.

Para el sur del continente americano, las fechas no son muy antiguas para restos de perros domésticos, los cuales se han fechado entre siete mil y cinco mil años en algunas muestras provenientes de Ecuador y Perú, sin embargo, es lógico que la presencia de perros sea tan vieja como la de los primeros humanos, y esto es algo que se discute fuertemente entre los eruditos, al considerar fechas muy anteriores a quince mil años en algunos yacimientos de Brasil y Chile.

En este escrito se verán diversas representaciones de perros ya en épocas bastante recientes (en términos históricos), que oscilan entre unos siglos antes de Cristo hasta la invasión europea en el siglo XVI.


Considerando la gran cantidad de evidencias de canes domésticos que aparecen por todo el continente, al exponer algunos casos que incluyan a cada país desde México hasta Perú, veremos las principales civilizaciones del continente y su modo de representar al can, aunque claro está que los perros estuvieron en cada rincón americano, eso sí, con distintas apreciaciones culturales que no siempre hicieron del perro un modelo artístico o ideológico.


Ilustración 1: Ubicación geográfica de la macro-región de México a Perú.


jueves, 28 de abril de 2016

ICONOGRAFIA ANTIGUA DE LAS AVES EN COSTA RICA




INTRODUCCIÓN

El estudio de los iconos pertenecientes a culturas desaparecidas puede ser problemático, ya que lo expresado en una pintura o figura hace cientos de años, tenía su explicación en el cuerpo ideológico de la o las sociedades que aceptaban que la figura “x” fuera algo con significado concreto, aunque la figura en cuestión no fuera realista.

Algunos iconos son lo bastante realistas para que la identificación del modelo natural sea muy fácil, pero en una gran cantidad de figuras el modelo natural se mezclaba con otros modelos (naturales o abstractos), lo cual daba un significado específico a esa figura, independiente del modelo de base o natural original, complicando la identificación del modelo base.

El icono no era, ni puede serlo, una fotografía de algo. Eso es lo que vemos nosotros ahora, pero toda figura relevante tiene un significado que por sí solo o unido a otro elemento, cambia de valor simbólico. Es por tanto un emblema que evoluciona según sea la época y el comportamiento cultural.

Es justamente esta riqueza simbólica la que nos causa problemas en lograr acertar con el modelo original del icono, pues la gran mayoría expresa ideas distintas, y dentro del lenguaje simbólico cada variación del original tiene o hace referencia a otra cosa. Un ejemplo inventado sería el de la figura de la paz, la cual es una paloma blanca. Pero esta misma paloma, con las alas abiertas y la cabeza con cresta hacia la derecha, podría significar peligro o estado de alerta. Y si le agregáramos a la figura, unas patas terminadas en garras de águila, podría significar triunfo o victoria. Todo es cosa de que cada versión de la misma figura de la paloma, tenga un significado nuevo, colectivamente aceptado. Pero la paloma blanca tiene, en sentido paralelo, otra secuencia de significados que alteran la forma; este símbolo pertenece originalmente a una visión religiosa, pues es la imagen del Espíritu Santo según los evangelios cristianos, y conlleva una serie de asociaciones y elementos integrados que así la identifican, separándola de cualquier otro significado. Hasta aquí, con el ejemplo de la paloma, hemos visto unas variaciones de significado que comprometen la forma, pero con el pasar del tiempo el mismo icono de la paloma puede derivar en formas mezcladas cada vez más complejas, esto, a medida que el significado de la figura varia circunstancial o temporalmente, hasta llegar a una figura con solo algunos rasgos del icono original, que serán la clave para identificar el modelo natural.

Figura 1: Identificación del modelo natural